martes, 9 de agosto de 2011

Capítulo 1#.

Bi-frutas Tropical.


Empezaré presentándome, para después empezar a contaros mi historia y, conforme valla avanzando esta os presentaré a los personajes. 

Pues bien, empecemos, soy Melinda, Melinda Carter, Mel, para los amigos (si es que tengo alguno aparte de Annie). Tengo 16 años, y estoy a punto de entrar en bachiller saco buenas notas no soy la empollona de clase, pero tampoco voy mal. Y por último soy adicta a algunas cosas (no al sexo, no penséis mal) soy adicta principalmente al zumo bi-frutas tropical (de la marca pascual) y al tuenti (aparte de mi adicción a escribir claro).
La cosita que ya os conté, sí, leo mentes, bueno hay gente que pensará, ¿y si lee mentes, porque no saca dieces en los exámenes?

Pues veréis no me gusta copiar, asique en los exámenes escucho música de mirnipod para desconectar un poco.


Me desperté de madrugada, eran las 3 y media de la mañana y no podía volver a dormirme, me hice un moño, me desnudé, y me metí bajo la ducha, me di una ducha calentita, (normalmente me gusta ducharme con el agua caliente, muy caliente ) y me volví a acostar, me quedé durmiendo sobre las 4 y media, y unas horas después empezó a sonar mi despertador (la alarma del móvil) primero la vibración e intente apagarlo pero no me dio tiempo, enseguida empezó a sonar: Gasolina, de Las Divinas.

Se dice que te gusta una canción hasta que te la pones como despertador, por eso elegí esa, porque no me gustaba mucho, por eso y porque se oye fuerte. Aunque suelo cambiarla, esa la tuve durante un tiempo.


Me levanté, y me cambié, pues ya no me hacía falta ducharme, me planché el pelo ya que, por vagancia aquella madrugada no me había secado el pelo y lo tenía algo estufado. Me puse colonia, bajé a "desayunar" y pillé un zumo,(bi-frutas tropical soy adicta a esos zumos) y antes de salir me miré al espejo.
Mel: MIERDA!!
Tenía ojeras a causa de mi repentino despertar de madrugada, subí a por mi corrector y una vez hice desaparecer aquellas horribles ojeras, volví a mirarme en el espejo, ahora sí, estaba lista. Pero antes de irme volví a la cocina y pillé otro zumo bi-frutas para el almuerzo.

Iba vestida, con unos vaqueros pitillo azul claro (muy muy claro), unas converse amarillas y una camiseta blanca con letras de colores en la que ponía: Only, lend me a SmileJ. (Solo regálame una sonrisa)


Cogí mi mochila, las llaves de mi casa, mi desayuno (un zumo bi-frutas tropical), me puse los auriculares, y fui camino del instituto. Una calle antes de llegar, desconecté los auriculares de mi ipod y lo apagué (si no lo hago antes, puede que se me olvide en el instituto y eso sería un problema)

Cuando estaba entrando en el instituto, vi algo que no me gustó nada, la verdad es que no era la primera vez que lo veía pero, odio esa escena.

Odio esa escena en la que…

# 0.


Prefacio.

Sé que todo el mundo tiene secretos, yo también los tengo y, os los iré confesando conforme vaya contándoos mi historia. 
Mi mayor secreto, os lo contaré ahora, y espero que lo guardéis bien guardado, pues es el más importante y mejor guardado de todos.

El secreto es que leo la mente de la gente, sus pensamientos, se lo que hay en sus cabezas, se que es difícil de creer, pero es cierto. Es improbable, increíble, pero es parte de mi, de mi vida, y con el paso del tiempo he aprendido a sobrellevarlo. 
Este secreto es muy importante para mí, y espero que lo mantengáis a salvo.
Solo lo sabéis vosotras mis queridas lectoras, mi mejor amiga Annie y yo.
No lo sabe nadie más, ni mi familia, ni mis padres, ni los de Annie. ¡NADIE!

Esto que puedo hacer algunas pensaréis que es un don, otras que es una desgracia, y yo os digo que estoy de acuerdo con las dos opiniones, por ejemplo, si alguien piensa algo malo, o triste aveces sería mejor no saberlo, desconectar, pero por otro lado, así puedes conocer a la gente más abiertamente y no pueden mentirte, y si te mienten sabes que lo están haciendo y el tipo de personas que son. 

Por una parte es un don, por otra es una desgracia, pero es parte de mí y ahora que he aprendido a vivir con ello, nada sería lo mismo si no fuera "Telepatética".